AHORA SÍ SERÁS FELIZ
Julio 31, 2009
El hombre de rodillas en fervoroso rezo, lleno de congoja, angustia y ansiedad le suplicaba a Dios:
Señor haz que mi mujer cambie, te prometo que si mejora su carácter, yo seré feliz.
Con mi jefe, haz que no sea tan déspota y criticón y yo seré, te lo prometo, feliz.
A mis hijos, tú los conoces mejor que nadie, haz que no sean soberbios y que por fin sean obedientes y hagan lo que yo les mando, y te aseguro que yo seré feliz.
Hoy mi país, tan robado y corrupto con tantos políticos que lo han saqueado eternamente, cámbialos por favor y yo seré feliz. Leer el Resto del Artículo »


